La contratación pública como respuesta crucial al cambiante panorama de la financiación de la salud

Marzo 09, 2026

La contratación pública como respuesta crucial al cambiante panorama de la financiación de la salud

Esta publicación se publicó originalmente en la Red de Aprendizaje Conjunto.

Por: Obioma Chijioke-Akaniro, Emmanuel Fong, Thamiso Sebolao, James Soki, Sara Wilhelmsen, Rahul Kadarpeta

El panorama sanitario mundial no solo está cambiando, sino que se ha fracturado. El tan anticipado «abismo de financiación de 2026» ha llegado, trayendo consigo una drástica reducción de la ayuda al desarrollo en el ámbito de la salud. Tan solo entre 2024 y 2025, los flujos de ayuda mundial disminuyeron un 21 %, debido principalmente a una drástica contracción de la financiación bilateral. Un análisis reciente publicado en The Lancet Global Health advierte que estas reducciones tan abruptas ponen en riesgo millones de muertes evitables para 2030, amenazando con echar por tierra dos décadas de progreso logrado con tanto esfuerzo en el control de las enfermedades infecciosas.

Para los países que se enfrentan a este repentino fin de la dependencia de la ayuda, el desafío ya no es simplemente de sostenibilidad, sino de reinvención. ¿Cómo reconstruir los sistemas de salud para que sean soberanos y resilientes en una era de financiamiento externo limitado? La respuesta no solo reside en movilizar recursos nacionales, sino en reorganizar fundamentalmente la prestación de servicios, la gobernanza y la rendición de cuentas con el poder colectivo de los gobiernos, el sector privado (sin fines de lucro y comercial), la sociedad civil y las comunidades. La contratación de servicios de salud es fundamental en esta reorganización. Al establecer vías legales e institucionales claras para la contratación, los gobiernos pueden integrar deliberadamente el alcance y las capacidades únicas de las organizaciones privadas y de la sociedad civil en los sistemas nacionales de salud. Unos acuerdos de contratación bien diseñados permiten que los servicios esenciales lleguen a las poblaciones más vulnerables, incluso cuando disminuyen los recursos externos vitales.

Fue en un contexto global muy diferente que el proyecto colaborativo JLN para organizaciones contratantes de servicios relacionados con la salud, facilitado por Management Sciences for Health (MSH), se lanzó en febrero de 2024. El proyecto reunió a 40 líderes y profesionales de alto nivel del Ministerio de Salud a nivel nacional y estatal, así como a unidades implementadoras (políticas y planificación, programas nacionales de control de enfermedades, adquisiciones, etc.) de 12 países: Bangladesh, Botsuana, Etiopía, Ghana, Tamil Nadu (India), Kenia, Liberia, Malasia, Nigeria, Filipinas, Sudáfrica y Uganda. El objetivo era aprender unos de otros y, de manera colectiva, encontrar maneras en que la contratación pública pueda aprovechar las habilidades complementarias del sector privado (sin fines de lucro y comercial) y el alcance de los diversos actores del sistema de salud, utilizando su propio sistema de adquisiciones y fondos nacionales, para aumentar la eficiencia y la eficacia del sistema de salud.

Ante las cambiantes realidades de financiación en sus países, los participantes ahora se encuentran resolviendo cuestiones difíciles: qué se financia, cómo se establecen las prioridades, cómo se pueden movilizar los recursos nacionales para sostener los servicios esenciales y cómo la contratación puede desempeñar un papel importante en esto al hacer que el sistema de salud sea más eficiente.

En esta nueva realidad, la contratación ya no es una opción técnica “agradable”: es un imperativo estratégico para los países decididos a proteger los avances en materia de salud y planificar un futuro más autosuficiente.

Las consultas entre pares, como formato para el intercambio de conocimientos durante el proceso colaborativo (donde los participantes actuaron como consultores internos entre sí), y la evaluación comparativa con otros países contribuyeron a normalizar los desafíos de la contratación. Comprender que los obstáculos en los entornos regulatorios o la aceptación política eran experiencias compartidas, no fracasos aislados. Los miniplanes de acción nacionales prácticos, desarrollados durante el proceso colaborativo, los prepararon para debatir y abordar desafíos reales en diversos contextos. Algunos participantes han aplicado estos conocimientos y experiencia durante estos tiempos difíciles, demostrando cómo la capacidad de contratación puede ir más allá de la teoría y los proyectos piloto para influir en reformas prácticas más amplias del sistema.

Lo que está cambiando ahora no es solo si los países contratan, sino cómo lo hacen. Al pasar decididamente de la participación a la acción —y al adoptar la contratación como una función central del sistema de salud— los gobiernos tienen la oportunidad de transformarse. La contratación, cuando se diseña y gestiona adecuadamente, permite a los países canalizar los escasos recursos hacia donde generan mayor valor, integrar a actores no estatales de confianza en los sistemas nacionales y afianzar la prestación de servicios en las prioridades nacionales.

La experiencia del Colaborativo demuestra que esta transición no es teórica. El aprendizaje compartido, el intercambio entre pares y la resolución práctica de problemas entre países han ayudado a traducir las intenciones políticas en modelos implementables, fundamentados en la ley, adaptados al contexto y que responden a las limitaciones del mundo real. Al aprovechar y aplicar estas lecciones, ofrecen una vía para que los países avancen con mayor rapidez, eviten obstáculos comunes e institucionalicen enfoques que perduren más allá de los ciclos de financiamiento externo.

Las decisiones que se tomen ahora darán forma a los sistemas de salud de una generación. 2026 puede ser recordado no solo como el año en que se redujo la financiación, sino como el año en que los países recuperaron su autonomía y construyeron sistemas de salud resilientes, equitativos y verdaderamente soberanos.

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Este blog también está disponible en el sitio web de la Red Conjunta de Aprendizaje.