Fortalecimiento del liderazgo en la preparación para emergencias: Nuevas perspectivas de seis países
Fortalecimiento del liderazgo en la preparación para emergencias: Nuevas perspectivas de seis países

Un sistema de salud sólido y resiliente va más allá de su infraestructura, productos y servicios; depende de las personas que lo lideran y gestionan. Un nuevo estudio multinacional afirma que, con las herramientas adecuadas, procesos estructurados y autonomía, los equipos de salud pública pueden usar los datos para aprender juntos, tomar decisiones colectivas oportunas e implementar soluciones locales adecuadas para desafíos complejos, incluidas las emergencias.
Publicado en Evaluación y planificación del programaEl estudio evalúa el programa Liderazgo y Gestión para Resultados en Pandemias (LMRP) de Management Sciences for Health (MSH), implementado en Kenia, Malawi, Nigeria, Perú, Ruanda y Uganda con financiamiento de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos en el marco del proyecto “Fortalecimiento de la capacidad de los Institutos Nacionales de Salud Pública (NPHI)”.
Los hallazgos refuerzan una de las convicciones fundamentales de MSH: unos sistemas sólidos de liderazgo, gestión y gobernanza (LMG) son esenciales para la prevención, preparación y respuesta eficaces ante emergencias de salud pública. Con cinco décadas de experiencia, MSH reconoce desde hace tiempo que cuando el desarrollo del liderazgo se integra en iniciativas más amplias de fortalecimiento del sistema de salud (FSS), ayuda a las instituciones sanitarias a recuperarse de las crisis y a mantener servicios de alta calidad, accesibles y que salvan vidas.
Liderazgo en Acción,
A diferencia de la capacitación didáctica tradicional o el coaching de liderazgo ejecutivo, LMRP prioriza el aprendizaje experiencial y en equipo. Durante 14 a 15 semanas, diversos equipos de profesionales de la salud aplicaron herramientas estructuradas, como el Modelo de Desafío, el análisis de causa raíz y el mapeo de actores clave, para resolver desafíos reales en su trabajo diario.
Para evaluar el impacto, la evaluación empleó un enfoque de recolección de resultados para identificar cambios tangibles en el comportamiento, la colaboración y el rendimiento del sistema. Los resultados fueron claros:
- Los participantes informaron tener habilidades de liderazgo y gestión más fuertes.
- Los miembros del equipo se comunicaron de forma más efectiva y tomaron decisiones de forma más colaborativa.
- Los líderes pasaron de enfoques reactivos a enfoques proactivos durante los brotes.
- Los equipos de salud se volvieron más autónomos, empoderados y menos dependientes del apoyo externo.
Los participantes no solo aprendieron, sino que también lideraron. Muchos equipos aplicaron sus nuevas habilidades más allá de la COVID-19 para fortalecer las respuestas locales al cólera, el dengue y el ébola. Otros utilizaron su experiencia para optimizar los flujos de trabajo, mejorar la coordinación y avanzar en las prioridades relacionadas con la seguridad sanitaria mundial (SGA) y la prestación rutinaria de servicios.
Fortaleciendo los sistemas desde adentro hacia afuera
El estudio mostró cómo una mayor capacidad de liderazgo y gestión permitió que los equipos de profesionales de la salud pública estuvieran mejor preparados para trabajar juntos: gestionar eficazmente la respuesta en sus niveles, permitir una mejor administración de los recursos escasos, una toma de decisiones más transparente, una priorización basada en evidencia de las actividades urgentes, una mejor coordinación y colaboración, y una mayor resiliencia frente a las amenazas actuales y futuras a la salud pública.
La evaluación destaca cómo el LMRP contribuyó a desarrollar los hábitos, la confianza y las estructuras que sustentan los sistemas de salud resilientes. Incluso en un corto periodo de tiempo, los participantes se volvieron más ágiles, más eficaces y mejor preparados para afrontar lo inesperado.
Un modelo probado para el futuro
A medida que los países trabajan para prevenir y prepararse para futuras amenazas a la salud, MSH ofrece un modelo probado y adaptable para fortalecer el liderazgo y mejorar el desempeño en todos los niveles del sistema de salud. Basándose en las lecciones del LMRP, los hallazgos de este estudio y cinco décadas de experiencia, MSH desarrolló el Aceleradora de Liderazgo y Gestión (LMA): un modelo escalable y probado en campo para fortalecer los sistemas LMG en cualquier contexto.
La LMA ya está ayudando a instituciones de salud de todo el mundo a generar e implementar soluciones innovadoras para sus desafíos más urgentes.