Mejorando el Acceso a los Servicios de Salud Reproductiva y Violencia de Género Durante el COVID-19 en Guatemala

December 12, 2022

Mejorando el Acceso a los Servicios de Salud Reproductiva y Violencia de Género Durante el COVID-19 en Guatemala

Por: Susana Lungo y Cristina Maldonado

Lecciones de una Campaña de Comunicación para el Cambio Social y de Comportamiento

Durante el 2020 y 2021 y en los momentos más críticos de confinamiento y cierres por la emergencia del COVID-19, el Observatorio de la Mujer del Ministerio Público de Guatemala documentó una reducción en los casos reportados de violencia basada en género (VBG). Según un análisis del Observatorio en Salud Sexual y Reproductiva (OSAR), una entidad de sociedad civil clave en el país, esta disminución podría reflejar la falta de acceso de mujeres y adolescentes a servicios clave durante la pandemia, incluyendo servicios para la VBG, especialmente en áreas urbanas como la Ciudad de Guatemala y centros urbanos del occidente.  

Además, la pandemia generó enormes presiones sobre sobre el sistema de salud que ya se le dificultaba responder a la crisis sin desatender las otras necesidades de salud de la población, especialmente de las mujeres y adolescentes.  En Guatemala, uno de los países de Latinoamérica y el Caribe con las tasas más altas de mortalidad materna, alrededor de la mitad de las mujeres jóvenes de 15 a 19 años tienen necesidad insatisfecha de métodos anticonceptivos, y el acceso a información y servicios de salud sexual y reproductiva es aún más limitado para mujeres viviendo en pobreza y en áreas rurales o indígenas del país (fuente: Instituto Guttmacher). Según la OSAR, en Guatemala, de 2019 a 2020, el acceso a la atención prenatal disminuyó por 30% y el acceso a la planificación familiar por 70%, especialmente en comunidades indígenas (versos comunidades mestizas) y en mujeres viviendo en pobreza. 

Campaña “La vida cambió”.  

En 2021, la Organización Panamericana de Mercadeo Social (PASMO), lanzó un proyecto de 10 meses con el apoyo de MSH a través del Mecanismo de Pequeñas Subvenciones. PASMO desarrolló una campaña multimedia y multimensaje bajo el concepto creativo La vida cambió. Toca cuidarnos, que tuvo como objetivo motivar a mujeres y adolescentes a buscar servicios de salud reproductiva y apoyo para la VBG en el contexto de la pandemia de COVID-19.  

Entre febrero y mayo de 2021, la publicidad exterior, las vallas publicitarias y los anuncios de radio compartieron mensajes clave en español y en los idiomas maya locales, Mam y K’iché. La campaña también se difundió a través de ocho conjuntos de materiales digitales adaptados a diferentes canales de redes sociales. La campaña llegó a más de 260,000 mujeres de 15 a 25 años en Quetzaltenango, San Marcos y Huehuetenango a través de canales de medios masivos y a 787,713 mujeres y adolescentes de ese grupo de edad a través de canales en línea y redes sociales, con una interacción en línea con los materiales de la campaña de 39,074 interacciones (incluyendo “me gusta”, comentarios y “compartir”). 

Las claves del éxito de la campaña incluyeron la alineación y coordinación nacional y local junto con la participación activa de mujeres jóvenes y adolescentes en las comunidades objetivo en el diseño de la campaña. 

Alineamiento y coordinación local y nacional 

Para respaldar una respuesta integral e integrada a la violencia basada en género, los materiales de la campaña incluyeron el número de teléfono de emergencia de la Oficina del Ministerio Público para responder a casos de violencia contra mujeres y niñas, a través del cual las sobrevivientes de violencia basada en género podrían ser derivadas de manera confidencial a los servicios de salud, legales y otros servicios de apoyo apropiados. Los materiales de la campaña sobre servicios de salud reproductiva y de otro tipo incluyeron el logotipo y el respaldo del Ministerio de Salud, lo que ayudó a las audiencias objetivo a saber que podían buscar servicios de salud pública para recibir apoyo y atención. La Secretaría contra la Violencia, Explotación Sexual y Trata de la Vicepresidencia (SVET) también proporcionó su logotipo y respaldo institucional a todos los materiales de la campaña relacionados con la VBG. 

El apoyo institucional a la campaña no se limitó a socios a nivel nacional. Para garantizar la aceptación local y aprovechar los recursos y la voluntad política, PASMO primero trabajó para mapear, contactar e involucrar a socios y partes interesadas a nivel nacional y local que brindan servicios de salud y violencia basada en género, incluido el Ministerio de Salud y sus áreas de salud locales, el Ministerio Público y sus oficinas y equipos de género, SVET, ONG locales y asociaciones que promueven la salud de mujeres y adolescentes, y albergues para sobrevivientes de VBG. 

Una vez que estos socios locales fueron contactados y confirmados, PASMO dirigió ejercicios de análisis de datos y co-creación con estos actores en San Marcos, Huehuetenango y Quetzaltenango para asegurar la participación de mujeres y adolescentes mestizas e indígenas en los talleres y motivarlas a compartir sus perspectivas, experiencias y puntos de vista para el proceso de desarrollo de las comunicaciones. Su realimentación sirvió de insumo para adaptar los mensajes e imágenes para garantizar que fueran claros y fáciles de usar. 

Después de que se desarrollaron y diseñaron los materiales y mensajes de la campaña, PASMO los revisó y validó con las mismas mujeres para garantizar que fueran comprensibles para esta audiencia. A lo largo del proceso de desarrollo de la campaña, PASMO coordinó activamente con contactos clave dentro del Ministerio de Salud, el Ministerio Público y la SVET para garantizar que las audiencias supieran dónde buscar apoyo con cualquier demanda potencial generada por la campaña. 

Lecciones aprendidas y próximos pasos. 

En los meses posteriores a la campaña, PASMO se acercó a las instituciones asociadas para recopilar cualquier dato que pudiera indicar si había habido un aumento en el número de mujeres y adolescentes que buscaban servicios de salud y violencia basada en género en las áreas geográficas seleccionadas. A pesar de la corta duración del proyecto y su tiempo limitado al aire, PASMO recibió comentarios positivos de socios y audiencias clave sobre la importancia de mantener este tipo de comunicación, considerando el impacto significativo de COVID-19 en la salud y el bienestar de mujeres y adolescentes en Guatemala. La campaña también brindó una oportunidad importante para integrar las comunicaciones sobre salud y violencia de género, ya que los temas generalmente se abordan por separado. 

De cara al futuro, PASMO explorará oportunidades para continuar diseminando materiales y mensajes de la campaña en coordinación con el Ministerio de Salud para sostener esta campaña más allá de la vida del proyecto. Los proyectos futuros deben incluir evaluaciones previas y posteriores e indicadores de impacto para capturar su efecto potencial en la generación de demanda u otros comportamientos clave incluidos en las campañas de cambio de comportamiento social, incluso con audiencias rurales e indígenas. 

La Dra. Susana Lungo es Directora Ejecutiva Regional de la Organización Panamericana de Mercadeo Social (PASMO). 

La Dra. Cristina Maldonado es la Asesora de Monitoreo y Aprendizaje de MSH y apoya el proyecto Utz’ Na’n en Guatemala. 

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